El Papa Benedicto XVI dice adiós al mundo

Por: Pedro Nolasco Ela Esimi Angono
El emérito Joseph Ratzel a quien todos conocían como Benedicto XVI, ha fallecido este sábado a los 95 años en Roma.
Para muchos Benedicto XVI ha sido considerado el único en renunciar en los últimos 598 años, de hecho, después de la renuncia del Papa Celestino V, el pontífice Benedicto protagonizó la renuncia más conocida de la historia.
Este mismo miércoles, el papa Francisco pedía «una oración especial» para el Benedicto XVI porque estaba «muy enfermo». Todos los que le habían visitado en los últimos meses aseguran que Ratzinger hablaba con un hilo de voz, que no caminaba y que se le veía muy frágil, aunque estaba completamente lúcido según ha asegurado la página oficial del Vaticano.
La sombra de la edad y los efectos del paso del tiempo sobre su salud marcaron su papado desde el primer día en que ofició como Santo Padre, el 24 de abril de 2005. Fue en una misa al aire libre en la Plaza de San Pedro del Vaticano. A esas alturas a nadie se le escapaba ya que, tras la muerte de su predecesor, Juan Pablo II, la Iglesia católica tenía al frente con Benedicto XVI a un hombre de 78 años.
En 2005, Benedicto XVI era el nuevo papa más veterano que había tenido el catolicismo en 300 años. Esa circunstancia también la tenía presente el propio Benedicto XVI. Ya en aquella primera misa, el Santo Padre dejaría dicho: «En este momento, débil servidor de Dios que soy, debo asumir esta tarea enorme que de verdad supera toda capacidad humana».
Así en la mañana de este sábado el pontífice Benedicto XVI decía adiós a la vida y a todo lo que ha sido su trayectoria en este mundo.



