SOCIEDAD

Rosa Mercedes Ndong «La dignidad de la mujer debe estar por encima de cualquier tradición o religión»

La experta habló sobre el delicado equilibrio entre el respeto por las tradiciones y el respeto por la dignidad de la mujer, resaltando que, si bien la cultura y la identidad son esenciales

MALABO, 8 MAR (OCHIRANOTICIAS) – En una entrevista reciente, la filóloga Rosa Mercedes Ndong Nchama reflexionó profundamente sobre el concepto de dignidad de la mujer y su importancia en el contexto social. La dignidad, según la experta, es un valor absoluto que debe prevalecer por encima de normas culturales, religiosas y sociales, ya que todo ser humano la merece de igual manera. Aunque reconoce que en algunas regiones y culturas la tradición y las leyes sociales prevalecen por encima de la dignidad, asegura que la dignidad del ser humano, en especial de la mujer, debe siempre ser el fundamento, un principio inquebrantable que debe guiar la conducta de las sociedades.

La experta habló sobre el delicado equilibrio entre el respeto por las tradiciones y el respeto por la dignidad de la mujer, resaltando que, si bien la cultura y la identidad son esenciales, hay prácticas que deben ser cuestionadas y cambiadas cuando atentan contra la dignidad de las personas. Un ejemplo claro de esto es la mutilación genital femenina, que afecta a más de 200 millones de mujeres en todo el mundo, particularmente en África. La tradición, en este caso, se justifica como un medio para «preparar» a la mujer para el matrimonio, pero la filóloga subraya que este tipo de prácticas vulneran la dignidad de la mujer al no respetar su derecho a decidir sobre su propio cuerpo.

Otro ejemplo lo plantea la tradición de viudez en ciertas culturas africanas, donde las mujeres son obligadas a casarse con el hermano del difunto, una práctica que a menudo ignora el consentimiento de la mujer. La experta la considera una violación flagrante de la dignidad humana y opina que debe ser abolida.

En cuanto a la adaptación de las tradiciones a los principios de dignidad humana, la filóloga considera que la sociedad debe ser dinámica, dispuesta a evolucionar sin perder su identidad. Este cambio, según ella, debe comenzar con la tolerancia, la capacidad de comprender y aceptar las diferencias, sin caer en el fanatismo, ya sea religioso o tradicional. La filóloga es clara al afirmar que el respeto por la dignidad de cada individuo debe ser la piedra angular de cualquier práctica o creencia, y ninguna tradición debe prevalecer sobre el derecho fundamental de una persona a ser tratada con respeto y humanidad.

La dignidad humana también debe influir en las políticas públicas, especialmente en aquellas que abordan prácticas tradicionales. Si bien se puede y se debe preservar la identidad cultural, la filóloga advierte que las prácticas que atentan contra los derechos fundamentales deben ser modificadas. La sociedad no debe ser estática, y es fundamental reconocer que, si una tradición daña a los individuos, debe reconsiderarse y cambiarse.

Finalmente, la experta compartió sus pensamientos sobre el Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo. Para ella, este día debe ser un momento de reflexión sobre los avances alcanzados, pero también una oportunidad para cuestionar las brechas que aún existen. A pesar de los avances, como el reconocimiento del derecho de la mujer a participar en la vida política y económica, la filóloga afirma que la lucha por la igualdad de género debe continuar. Este día, lejos de ser una fecha de confrontación, debe ser una celebración de lo logrado y un recordatorio de que aún hay mucho por hacer para garantizar la igualdad y la dignidad de las mujeres en todas partes del mundo.

La dignidad humana debe prevalecer en todos los aspectos de la vida social, y es esencial que las sociedades evolucionen para garantizar que las tradiciones no perjudiquen los derechos fundamentales de los individuos. El respeto por la dignidad humana, la tolerancia y la disposición para cambiar lo que no aporta al bienestar colectivo son los principios que deben guiar el futuro. El 8 de marzo, por lo tanto, no solo es una conmemoración, sino también un llamado a la reflexión y a la acción para continuar avanzando hacia una sociedad más justa e igualitaria.

Rosa Mercedes Ndong Nchama es Licenciada en Filología Hispánica por la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial (UNGE) y tiene formación sobre la Gestión y valorización del Patrimonio Cultural y Turismo Sostenible, Protección y Conservación del Patrimonio Cultural. Además, es Profesora en el Centro educativo CANIGE Multilingual School y es auxiliar en Desarrollo Cultural en el Ministerio de Información, Prensa y Cultura de Guinea Ecuatorial.

 

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Pedro Nolasco Ela Ondo Abegue

Redactor Jefe y Director de Publicaciones

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