La fiebre de la lotería se apodera de Malabo

En todas las esquinas de Malabo hay un puesto o sucursal de una agencia de lotería o de apuestas. Las ganas de ganar dinero o ser millonario se deja en la suerte y la previsiones sobre resultados de partidos de diferentes deportes. «Solo me faltado este resultado, podía haber ganado tantos 9 millones», es lo que se repite siempre.
Hemos conocido a Claudio Nguema, un joven atraído por las ganas de ser rico y convertirse en un millonario a través de un lotería o victorias de sus equipos.
Claudio Nguema Ndong, se siente atraído por las grandes victorias. Estas apuestas varían entre 20.000 y 40.000 francos CFA por semana. “A veces subo hasta 100.000 francos CFA en apuestas a pesar de que mis ganancias son mínimas la mayor parte del tiempo. Creo que puedo parar, pero se ha convertido en una obligación. Un día tuve que robar dinero de la billetera de mi esposa” comentaba a nuestro equipo.
A demás de una forma de ganar dinero, también es una fuente segura de gastarlo, de igual forma se sitúa en una de las grandes adicciones de los jóvenes en Guinea Ecuatorial. Betto Max, Bono Loto, África Games y otras infinidades de agencias ganan a la día alrededor de 20 millones de francos por las apuestas.
En el juego están inmersas personas de diferentes capas sociales, desde grandes autoridades del país hasta taxistas, estudiantes y vendedoras del mercado que cada vez se unen a estas filas a probar su suerte.
Las consecuencias de este juego pueden ser positivas en ínfimos casos y negativas en la mayor parte de las veces. La gente se endeuda, los niños pasan hambre, matrimonio o noviazgos rotos por temas de agencias de apuestas.
La fiebre a pesar de todo eso no se detiene. Cada vez mas la gente a las colas de los sucursales de las agencias para apostar. Menores y mayores de edad se unen, nadie quiere perder la oportunidad de ganarse millones de dinero en un caso. Los hay que lo consiguen con una sola vez jugada, otros no han ganado hasta ahora a pesar de llevar años jugando.



